Oro, ¿refugio de valor?

lingotes de oro

En la nota de hoy nos centraremos en un tema clave de la joyería como es uno de los materiales más utilizados en ella: el oro.

El oro es uno de los metales preciosos más elegidos a la hora de realizar piezas de joyería, y constituye una parte fundamental en varios de nuestros diseños, sin embargo, hoy queremos abordarlo, no solo como pieza de joyería, sino que también acercarte a lo que puede significar tener piezas de oro como reserva de valor. En este sentido, el oro es un refugio natural, ya que contrariamente a otras inversiones, no está ligado a un emisor. Por ello, se ha convertido en refugio para los ahorristas más conservadores, generando que inversores redescubran en el oro el único tipo de activo realmente seguro frente a la incertidumbre.

Con respecto a su precio, este año el oro tuvo un aumento promedio del 28%, en base a una combinación de factores que van desde la demanda de refugio ante la volatilidad global, el debilitamiento del dólar como resultado de la política expansiva de la reserva federal de los EEUU y los efectos de la pandemia. Sin embargo, luego de haber alcanzado este año sus máximos históricos internacionalmente, el lunes 9 de noviembre parece haber comenzado un repliegue en el precio del mismo, como consecuencia del cambio de expectativas con respecto a la evolución del Covid-19, gracias al avance en el desarrollo de las vacunas y a la asunción del nuevo presidente de los Estados Unidos.

En nuestro país, en agosto del año pasado, durante la peor disparada del dólar, la demanda en el Banco Ciudad por los lingotes se incrementó hasta llegar venderse 10 kilos en un mes. Sin embargo, esta demanda decayó en la parte más intensa de la cuarentena a valores de casi cero y volvió a niveles de 2 a 3 kilos por mes actualmente.

Por otra parte, con las trabas cambiarias en vigor, es difícil acceder al mercado de divisas, pero es posible para un ahorrista invertir en el oro tanto a través de mercados financieros como en oro físico.

En el caso del oro físico, lo comercializa el Banco Ciudad a traves de lingotes de diferentes tamaños de calidad “999” a diferencia del “9999” del estándar internacional, ya que surge de joyas y otros orígenes, con autenticidad certificada.

 La adquisición de joyas en metales preciosos, entonces, además de ser una buena inversión, nos permite disfrutarlas cada día.